Nuestra corporación cuenta con dos Sagrados Titulares que representan a Jesucristo. Por un lado, el Santísimo Cristo Yacente, que lo representa en su sepultura; y por otro lado el Santísimo Cristo de la Victoria, que se encuentra en el momento inmediatamente posterior al descendimiento de la cruz, y colocado en los brazos de la Virgen María. Para sus veneradas efigies se han empleado a lo largo de los siglos diversos textiles y piezas de orfebrería para completar su iconografía. De las piezas más antiguas que conservamos del ajuar textil del Señor Yacente, se exhibe en la exposición el sudario que se coloca en el cojín de su cabeza, simbolizando el sudario que fue colocado en su rostro al ser sepultado. Se trata de una pieza de tul bordado, de principios del siglo XX, que sigue teniendo uso actualmente.
Por otro lado, del Santísimo Cristo de la Victoria destaca la pieza exterior de su paño de pureza, un pequeño tejido de tisú de plata, también de principios del siglo pasado, que podemos contemplar revistiendo su sagrada imagen cada Viernes Santo. Por último, cabe destacar el juego de potencias más antiguo que conserva, fechables entre 1813-1826, ejecutadas en plata sobredorada. La Virgen, al ser una imagen de vestir, cuenta con mayor número de piezas en su ajuar. Nuestros Sagrados Titulares cuentan con menos ornamentos, pero no por ello menos valiosos e interesantes.
¡Anímate a ver estas obras de cerca!
