Ya pueden contemplar a nuestros Sagrados Titulares entronizados en sus respectivos pasos, preparados para la estación de penitencia del próximo Viernes Santo. Para este año especial, en el que celebramos el 40 aniversario de la reorganización de nuestra Hermandad (1984-2024), un nutrido grupo de hermanos y devotos han colaborado para que nuestras benditas imágenes lucieran más hermosos si cabe.
Por esta razón el próximo Viernes Santo contemplaremos al Santísimo Cristo Yacente con su nuevo conjunto textil de salida. Se compone de sudario rectangular, de brocado blanco con ornamentos dorados, rematado su perímetro con un bello agremán de hilos metálicos sobredorados. Los cojines, del mismo brocado, se adornan con un galón dorado, rematando cuatro borlas de canutillo de oro el cojín en el que reposa la cabeza de nuestro querido Titular.
La Santísima Virgen, por otro lado, nos deslumbra con su rostro enmarcado por un extraordinario y antiguo encaje de Milán, fechable en el siglo XIX, que muestra una amplia variedad de motivos ornamentales elaborados a mano. Su cintura se ciñe con un elegante fajín de nueva ejecución, compuesto de terciopelo negro como soporte, aderezado con registros de terciopelo burdeos, galones y encajes Punto de España de hilos metálicos sobredorados, y rematando los extremos un brillante fleco de canutillo de oro. En su mano derecha porta la Virgen un pañuelo, también de nueva ejecución, confeccionado completamente a mano con la técnica de bolillos. En el ámbito de la joyería, podremos apreciar dos hermosos rosarios. Uno de filigrana de plata con cuentas de nácar, y otro de plata con cuentas de cristal negro. Además, será la primera vez que en la procesión del Viernes Santo la imagen luzca en su pecho el broche de oro con su nombre, ANGUSTIAS, el cual estrenó en su Festividad del pasado mes de septiembre. Por último cabe mencionar el estreno del Santísimo Cristo de la Victoria, y es el cordón dorado dispuesto a modo de soga, que sujeta su antiguo paño de pureza.
Desde estas líneas mostramos nuestro más profundo agradecimiento a todas las personas que han hecho posible la adquisición de estas prendas, así como a todas las que han aportado su mano de obra para la confección de las mismas. Sin ellas no habría sido posible. Que todo ello sirva para acercar nuestro espíritu aún más al Señor y a su Santísima Madre. ¡Que ellos os premien tanto bien!












